siguenos en facebook siguenos en Google+ siguenos en Twitter Canal de youtube sígueme en Instagram sígueme en Tumblr Rss feed sígueme por Correo Con palabras de suerte...

lunes, 3 de noviembre de 2014

.A la deriva.

Adiós a los abrazos de sus tiernos labios. Al cálido sentimiento en pleno invierno, perdido entre sus piernas. Soy capitán de esta historia, a la deriva en un mar de recuerdos, sin rumbo, sin norte, sin sur, ni este ni oeste. En busca de un puerto en el que atracar y dejar atrás cada una de las caricias que bailaban por mi fina piel, rozando todos y cada uno de los lunares que disfrazan mi triste figura. Esperando una nueva musa en la que apoyarme y a la que dedicar cada uno de mis delirios, de mis locas palabras, de mis versos. Soy capitán de este barco al que llaman vida, que lucha por descubrir ese nuevo mundo del que tanto hablan las lenguas. Ese mundo denominado felicidad.


martes, 28 de octubre de 2014

.Nicotina.

Era de noche, y el gélido aire acariciaba su rostro. Como fondo, la preciosa ciudad de Madrid iluminada. Sentado en el marco de su ventana mientras contaba las escasas y diminutas estrellas que se podían divisar en el cielo, se liaba cuidadosamente, entre escalofríos, un cigarrillo. El primero en meses. Pensaba que la nicotina le aliviaría y que podría ayudarle a aclarar un poco las ideas. En cuestión de segundos, un mar de pensamientos creados desde hacía meses, inundaron su cabeza. Dio una calada tan grande, que consumió medio cigarrillo en un segundo, llenando sus pulmones completamente de humo. Luego respiró tranquilo y lo expulsó. Tiró la ceniza sobrante, miró de nuevo fijamente al cielo y se paró a pensar. Sabía qué era lo que quería. La quería a ella, en ese preciso momento, a su lado. Quería abrazarla, escuchar el latir acelerado de su corazón al tumbarse sobre su pecho. Hacía días que no sentía el contacto de su piel y ya lo echaba de menos. Cada beso de sus finos labios, cada mirada suya al despertar, cada sonrisa dibujada en su rostro, cada caricia... Los mensajes de ''te echo de menos'', los ''buenos días pequeña'' de cada mañana, los desayunos en la cama con tostadas untadas con mermelada y café, los besos de buenas noches, las risas de madrugada, los juegos entre las sábanas... Se habían convertido en algo indispensable, en una droga que necesitaba para vivir, para respirar, para ayudarle a levantarse con ganas cada día. Ella se había convertido en su nicotina.

lunes, 21 de abril de 2014

Huída y libertad.

Es una forma de evasión. De olvidar todo lo que hay ahí fuera. Adiós a la gran ciudad. Bienvenida sea la libertad. Las risas hasta las tantas de la mañana, sin darnos cuenta del pasar de las horas, acompañadas con algún que otro trago. Cerveza si puede ser, combinándola con alguna calada de ese piti que encaja perfectamente en momentos como este. Pensar. Sonreír. Y sentirme afortunada por tener todo lo que tengo a mi lado. Alejarse de esa cruda realidad. De los problemas. De las prisas. De las obligaciones. Es un lugar único. Es especial. Mirar al horizonte. Respirar y sentirte libre. Detener el tiempo. Que yo me quedo aquí. 


jueves, 3 de abril de 2014

Ahora o nunca.

Miles de maneras de ver llover, escuchar gotas caer y una razón para mojarse entre quedarse, volver y nunca irse. La puñalada de tener que decidirse.


martes, 25 de marzo de 2014

Mistake.

El peor error es hacer lo correcto con la persona equivocada, y hacer lo equivocado con la persona correcta.


sábado, 22 de marzo de 2014

Los imposibles también existen.

Me dicen que sea fuerte, que lo ignore y lo deje pasar. Que ahorre lágrimas, que con estos tiempos no estamos para andar gastando y menos en sentimientos. Que vendrán tiempos mejores. Pero caigo, una y otra vez, porque sé, que a pesar de todos los contratiempos ha habido increíbles momentos y sé que lo necesito... Una buena dosis de abrazos, una tímida sonrisa o un beso lento y dulce de sus labios, de los que erizan la piel, de los que siempre sabrán como el primero.
Quería acabar con todo. Poner punto y final a esta historia. A este ni contigo ni sin ti. Pero me doy cuenta de que no puedo. Que los sin sentido son difíciles, enrevesados. Pero me gusta complicarme la vida. Arriesgar. Que los imposibles existen y creo que me he encontrado con uno. De cara y de frente miro al miedo porque sé que lo que realmente merece la pena siempre será duro y difícil de alcanzar. ¿Que pretenden, que fuerce a mi corazón a que sienta otra cosa, a olvidar todo lo vivido, a dejar de pensar que hay posibilidades de que esa sonrisa siga formando parte de mi día a día y a mi cabeza a modificar su pensamiento, reestructurar mi sentido y mi conciencia a base de ideas contrarias de lo que siento, de lo que solo ella es capaz de transmitirme? Ojalá se pase pronto lo malo. Nos olvidemos de lo que no podrá ser, de las dudas, de las diferencias y pensemos exclusivamente en lo que es, en lo que sentimos, en lo que necesitamos en este preciso momento.


miércoles, 19 de marzo de 2014

Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?

Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma? A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco. Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque en cierto modo perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás. Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí y mañana… Mañana no lo sé, así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella. Así que no sé qué será de mi mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo. Que los amigos son la familia que elegimos y yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, que apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado, tus abrazos, así porque sí sin venir a cuento ni tener por qué celebrar algo. Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas y que tú has hecho infinito mi límite. Así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, con ese brillo en los ojos capaz de pelearse con un millón de tsunamis. Así que no, no sé donde estaremos dentro de 10 años, ni se cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada, pero te prometo que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida y por eso mi luna va a estar siempre contigo. Porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.



.Texto encontrado en inernet.

domingo, 12 de enero de 2014

Aquel invierno llamado Noviembre...

Por aquí me he vuelto a dejar caer. Y me he perdido entre recuerdos del ayer. En tardes de otoño, donde el frío acariciaba nuestra cara y el mundo se paraba a nuestros pies. Cerveza de por medio. Compañía increíble. ¿Qué más se puede pedir? Una sonrisa traviesa se esconde tras esa bocanada de humo sabor a nicotina. Seguida de un beso sincero de esos que no se olvidan. Que sensación tan jodidamente buena. Que alguien detenga el tiempo, que yo me bajo aquí.


 

''Si el mundo esta del revés habrá que buscar cordura y una pizca de locura para saber quererte más.''

miércoles, 1 de enero de 2014

Uno del uno de dos mil catorce...

2013. Un año inolvidable. Lleno de gente increíble. Reencuentros. Viajes inolvidables. Unos se van. Otros se quedan. Tontear. Probar nuevas experiencias. Gustar. Querer. Amar. Perder. Recordar. Echar de menos. Llorar. Sonreír. Volver a empezar. Hacer locuras. Arriesgar. Tropezar y volverse a levantar. Soñar. Miles de momentos. Todos y cada uno de ellos únicos. Gracias a todos y cada uno de los que habéis formado parte de mi 2013. Tanto a los que estáis a mi lado como a los que no. Un año que termina. Otro que comienza y seguro que estará lleno de experiencias y de nuevas oportunidades y, sobre todo, de felicidad. Disfrutémoslo, cada segundo.
¡Feliz año nuevo!



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Nunca es tarde.

Madrugada. Una pesadilla interrumpe mi sueño. Abro los ojos. Despacito. Con dificultad. Al despertarme compruebo que el mal sueño confirma la realidad. Tan solo son recuerdos y un hueco vacío junto a mí, en mi cama. Soledad. Frío contacto de mis pies con las sábanas. Cama doble para uno. Para mí. Bueno, y para mis lágrimas y algún que otro amante pasajero sin importancia. De esos que te hacen disfrutar pero sin sentimientos de por medio. Imposible conciliar el sueño. Me levanto y mis piernas me llevan directa a esa caja llena de recuerdos. De mensajes. De sonrisas. De felicidad. Cerrados todos ellos bajo llave. ¿Sellar el pasado y continuar en presente? o ¿soñar con el pasado y olvidar por unos minutos la realidad? Opto por reabrir heridas. ¿Por qué? No lo sé. Supongo que necesito recordar por un instante cómo se dibujaba su sonrisa cuando estaba a escasos centímetros de su boca.


No creo que todo sea dolor. Hay que tener valor para volver a mirar a los ojos de lo que en otro tiempo te hizo feliz cada instante de tu día a día y sonreírle con todas tus fuerzas, demostrándole que ya no te hace falta. Que desapareció. Hacerle ver que para ti ya no existe. Aunque por dentro mueras de ganas por besar sus labios. Así de tonto es el ser humano. Prefiere sufrir de dolor que luchar por lo que más desea en ese instante, en ese momento. A veces hay que arriesgarse para poder ganar. Sin dolor no hay victoria. A veces hay que tropezarse mil veces antes de poder darnos cuenta de que a quien más queremos lleva esperándonos desde hace mucho tiempo y nosotros aquí, sin darnos cuenta. Quizá necesitemos un empujón, comernos el orgullo, levantar la cabeza y darnos cuenta de que sí, seguimos sintiendo lo mismo que el primer día que cruzamos nuestras miradas.


''Nunca es tarde para volver a empezar. Tanto en la amistad como en el amor''

jueves, 14 de noviembre de 2013

Día 14. Vivo en presente.

Una nublada tarde de noviembre. El suelo teñido de marrón. Las hojas descansan sobre él. Otoño. Más de las seis. El sol se esconde. El cielo se tiñe de color rojizo. Las calles se cubren de luces. De vida. Y sus gentes corriendo de aquí para allá. De un lado para otro. Persiguiendo sus sueños. En medio de aquella carrera estoy yo. Música en modo aleatorio. Las palabras, la melodía que sale de cada canción invade mis oídos. Me encuentro en un sueño. Estoy en mi propia burbuja. Aislada del mundo. Una mano escondida en el bolsillo del pantalón. La otra jugueteando con un cigarrillo. Mentolado para ser exactos. Paso ligero. Un pie tras otro. Una calada de nicotina. Mirada baja. Dejo escapar de entre mis labios como si fuera un último aliento aquel humo gris que invadía mis pulmones. ¿Mi cabeza? En cualquier otro lado menos en su sitio. ¿Por qué? Preguntárselo a mis recuerdos, a mis pensamientos. Ójala fuese pasado u ójala no... Ayer prometí llevarte al cielo, perdernos por Madrid. Hoy estoy sola, guiándome por mis propios pies, paso a paso, hacia adelante, nuevo rumbo, nueva dirección, nuevo destino. Prometí hacerte sonreír y, sin embargo, hoy me quedo con el recuerdo de tu sonrisa. Detener el tiempo con tan solo un beso de tus labios y hoy lo detengo tan solo porque quiero dormir y soñar un par de minutos más. Quise dormir sobre tu pecho caliente, sentir tu piel y escuchar el latido de tu corazón. Hoy me acompaña mi fría almohada y el tic tac del pasar de las horas. Se me ovlidaba una cosa. Lo más importante. Que tú ya no me querías a tu lado. Que ya no querías que fuese tus buenos días de cada mañana. Ni tus buenas noches de cada anochecer. Olvidé que el café y las tostadas con mermelada recién hechas que siempre te preparaba y te llevaba a la cama, hoy se enfrían sobre mi mesa. Que los juegos entre las sábanas de cada noche hoy se limitan en encontrar la parte más caliente de la cama. Mi día a día se resume en eso. En que tú no estás allí. Ya no. Olvidé la rutina. Nuestra rutina. Pero por lo menos puedo decir que tengo tu recuerdo. De cuando solíamos ser felices, de la mano, abrazándonos, besándonos. Fuiste una bonita casualidad que supo hacerme feliz y que no olvidaré jamás. Entre pensamiento y pensamiento, otra calada. Vuelvo al presente. El frío viento de noviembre, Madrid, sus gentes y yo. Recuerdos de lo que fue el ayer. De lo que fui tiempo atrás. Felicidad. Una sonrisa se dibuja en mi rostro. Me siento afortunada por ser lo que soy ahora y por tener lo que tengo aquí, ahora, en este preciso momento. Vivo cada día, cada segundo al máximo como si fuera el último. Es día 14 de noviembre. Vivo en presente y me encanta. Definitivamente, yo me quedo aquí.


jueves, 24 de octubre de 2013

Goodbye my lover.


Did I disappoint you or let you down? Should I be feeling guilty or let the judges frown?
Cause I saw the end before we'd begun. Yes I saw you were blinded and I knew I had won.
So I took what's mine by eternal right. Took your soul out into the night. It may be over but it won't stop there, I am here for you if you'd only care. You touched my heart you touched my soul. You changed my life and all my goals.
And love is blind and that I knew when my heart was blinded by you. I've kissed your lips and held your head. Shared your dreams and shared your bed. I know you well, I know your smell. I've been addicted to you.
Goodbye my lover. Goodbye my friend. You have been the one. You have been the one for me.
I am a dreamer but when I wake. You can't break my spirit, it's my dreams you take. And as you move on, remember me. Remember us and all we used to be
I've seen you cry, I've seen you smile. I've watched you sleeping for a while. I'd be the father of your child. I'd spend a lifetime with you. I know your fears and you know mine. We've had our doubts but now we're fine, And I love you, I swear that's true. I cannot live without you.
Goodbye my lover. Goodbye my friend. You have been the one. You have been the one for me.
And I still hold your hand in mine. In mine when I'm asleep. And I will bear my soul in time, When I'm kneeling at your feet. Goodbye my lover. Goodbye my friend. You have been the one. You have been the one for me. I'm so hollow, baby, I'm so hollow. I'm so, I'm so, I'm so hollow...


martes, 17 de septiembre de 2013

Learn, live, hope.

Alguien me dijo una vez que desearía que todo fuese tan perfecto como en las películas. Que la vida tuviera su guión redactado, de tal manera que el final de cada historia terminara con un ''y fueron felices por siempre''. Esas historias en las que el amor es lo principal. Es un amor puro, con sentimiento. Un amor de verdad. De esos que duran toda la vida. Que no tienen fecha de caducidad. Por los que arriesgarías todo y más.
Pero luego te das cuenta de que nada es así. Abres los ojos y todo lo que querías, todo lo que deseabas se escapa entre tus dedos. Se desliza como una caricia. Como un suspiro. Y desaparece. Para siempre.
Porque la realidad es que en esta vida no hay ningún guión escrito para cada individuo. Para conseguir nuestros sueños, nuestros deseos e incluso ese final tan perfecto titulado ''y fueron felices'', hay que luchar por ello. Dejarnos de sueños y fantasías. Nosotros creamos, dirigimos y protagonizamos esa película que llamamos vida.
Si alguna vez quisiste a alguien, pudiste comprobar que la caducidad existe. Y que los finales felices casi nunca son ciertos, al igual que los finales tristes. Tan solo hay nuevos comienzos. Nuevas oportunidades. Y, a veces, no hay que desperdiciarlas.
Si tienes algún sueño por cumplir, lucha por él. Si tienes algún deseo que te recorre el pensamiento, satisfácelo. Y si echaste de menos a alguien a quien quisiste, díselo. Si no se actúa, como consecuencia tenemos el arrepentimiento.
En tu mano está escribir el guión de tu vida, de tu destino. No dejes de realizar ninguna de estas cosas por miedo, por vergüenza. Lucha por lo que quieres, cumple tus sueños y deseos y resuelve tus dudas antes de que sea demasiado tarde. De que te quedes con la intriga del ¿qué habría pasado?, ¿y si...?
Puede que detrás de todo esto, esté escrito tu final perfecto. Tu propio ''y fueron felices por siempre''.

''Quien no arriesga, no gana. Y sin esfuerzo, no hay recompensa.''


lunes, 16 de septiembre de 2013

Tragarse el orgullo de vez en cuando no engorda.

Esa persona a la que ignoramos por orgullo. A la que esquivamos para no ver su sonrisa, sus ojos, cuya mirada nos trae tantos recuerdos. En el fondo sabemos que esa persona es a la que más echamos de menos y a la que necesitamos a nuestro lado.
Así es la realidad. Y así de tonto es el ser humano. Prefiere sufrir que pasear de la mano con su felicidad.


martes, 3 de septiembre de 2013

Querido Septiembre:

He notado que se acaba el verano. La fría brisa otoñal se colaba por las rendijas de mi ventana esta mañana temprano.
Hoy me he despertado con ganas de gritarle al mundo lo increíble que me siento después de tanto tiempo. Pero también me he despertado con la duda de si realmente conocemos el significado de echar de menos.
Un segundo de incertidumbre intermitente. Un punto y aparte en la sonrisa de mi día a día. Un suspiro de pura nostalgia, melancolía. Hoy no ha sido un día cualquiera. Ha sido diferente. Pensé: Ojalá solo sea un sueño y alguien me despierte. Pero no.
Me he sentado de madrugada en el poyete de mi ventana. He contado una a una las pocas estrellas que podían avistarse en el cielo nocturno de la ciudad madrileña. Me he detenido al ver la luna. Era llena y su luz era tan brillante que hasta a la propia mirada, asombrada por su perfección, cegaba. He pensado en ti. Sí. Después de un tiempo aislada del mundo, tu sonrisa se escapó de un recuerdo, haciéndoseme la garganta un nudo. No he podido evitarlo. Una lágrima se me ha escapado. ¿Por qué? Supongo que aquí podría encajar perfectamente la frase te echo de menos. Tendría toda la coherencia, cohesión y adecuación que nosotros queremos. De vez en cuando me da por sonreír al ver tu foto y me siento afortunada al pensar que hubo un tiempo en que te hice la persona más feliz del mundo. Pero eso ahora ya da igual. Es cosa del pasado y eso lo tengo ya muy olvidado. Puede que algún día nos encontremos, hablemos y sonriamos de nuevo. Quién sabe. Hasta entonces me despido. Sigo mi camino. No sé a qué destino llegaré ni si alguna vez volveré. Solo me queda decirte que sí, aquí seguiré para ti y espero que tus besos y caricias hagan feliz a alguien como un día me lo hicieron a mí.

Hasta el próximo choque de miradas,
Punto y final.

''Dicen que no echamos de menos algo hasta que lo perdemos. Eso será cierto solo si se quiso de corazón y no por simple diversión.''


viernes, 30 de agosto de 2013

Era hora de sonreirle de nuevo al mundo.

Tenía miedo. Miedo de avanzar. De seguir adelante. De empezar de cero. De mirar a su lado y no tener a nadie. De no tenerle a él. Se paró a pensar. Y sí. Ya no estaba a su lado. Caminaba solitaria en aquella noche de otoño, mientras el gélido aire acariciaba su pálido rostro. Ya no tenía a nadie con quien despertarse. Ni a quien dedicarle sus mejores noches. Pero eso no la iba a hacer derrumbarse y tropezar de nuevo. Caminaba de frente y su sonrisa la acompañaba. Era feliz. ¿Quién se lo iba a decir? Miró atrás. Pensó en el pasado. Acostumbraba a pensar en él de vez en cuando. Recordaba sus besos, sus caricias y sus te quieros. Veía una y otra vez sus fotos de viajes, de momentos increíbles. Recuerdos imborrables. Releía sus conversaciones. Desde el principio. Todo parecía tan jodidamente increíble. Se le había pasado por la cabeza llamarle y preguntarle que si alguna noche antes de dormirse, le había dado por pensar en ella y en lo felices que eran juntos. Alguna que otra vez, en acto de locura marcó su número y antes de que sonara el primer pitido colgaba. Esa había sido su rutina hasta hacía unos días.
Ahora la tocaba vestirse con su mejor sonrisa, la de siempre, y olvidar las penas. El pasado, pasado está. Se dijo basta. Su felicidad no dependía de sus recuerdos ni mucho menos de él. Antes sí. Pero ya no. Esa fue una felicidad pasajera, que en un principio no tenía fecha de caducidad. Era una felicidad conjunta. De dos. Pero ahora era única y exclusivamente de ella. Ella lo prefería. Quería  olvidarse de compromisos, con nada ni con nadie. Era el momento de dejar los recuerdos atrás y esconder la llave en algún sitio imposible de volver a encontrar. Después de todo, estaba preparada para empezar de cero. Era la hora de sonreír de nuevo al mundo.


domingo, 21 de julio de 2013

El cómo sólo depende de ti...

Cómo se retoma el hilo de toda una vida, cómo seguir adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible. Que hay cosas que el tiempo no puede enmendar. Aquellas que hieren muy dentro, que dejan cicatriz.

El señor de los anillos.

martes, 16 de julio de 2013

LOL

Supongo que si algo he aprendido este año es que puedes aparentar ser quien quieras. Pero cuando se trata de amor, lo mejor es ser uno mismo.

 

''I've kept it close, always hoping... cause when I'm with you I'm grinning...(8)''

viernes, 5 de julio de 2013

No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Valora cada segundo lo que tienes y a la gente que demuestra que te quiere, porque puede que, cuando más los necesites, ya no estén a tu lado para apoyarte. Ahí será cuando de verdad nos demos cuenta de que les queríamos y nos arrepentiremos por no haber actuado antes y haberles dicho que sí, que realmente les necesitábamos en nuestro día a día.

lunes, 1 de julio de 2013

Lo que más duele...

Una simple llamada y su voz al otro lado del teléfono, con un tono distinto, para saber que las cosas no van bien. Un escalofrío recorre tu cuerpo y de repente te pones a temblar. Ayer todo son te quieros y hoy, sin embargo, ni un adios. Y aunque siempre hay una última esperanza que invade tu sentimiento, pronto un mar de lágrimas invade tus ojos y un dolor que no alcanzas llegar a saber de donde viene, nace en cada centímetro de tu piel. Se acabó. Sí. Fin de la historia. O pasar página como dicen algunos. Nada más que contar. Bueno si, que este sentimiento no desaparece así como así, que yo voy a seguir teniendo presente su sonrisa en mi día a día y le daría cien mil oportunidades solo por tenerla a mi lado y hacerla feliz otra vez. Jamás nadie me había hecho sentirme así. Este tiempo es imborrable. Cada segundo a su lado es único. Va a ser muy duro pasar de estar días enteros sin parar de hablar, de hacer planes, de regalarse sonrisas con esa persona, a que se reduzca a nada. Ni un misero segundo. No me hago a la idea. No quiero acostumbrarme a ello. No lo entiendo. No entiendo que se gana poniéndole final a algo que en el fondo quieres que continúe. Ayer bien y hoy mal. Es un sin sentido. Las dudas juegan muy malas pasadas y a veces nos dejamos llevar demasiado por ellas. ¿Y a que nos conducen? Al dolor, a pensamientos que no deberían estar ahí. Pero en el fondo, sabes que sigues sintiendo lo mismo, solo que tienes miedo. Miedo al qué pasará... ¿Y sus consecuencias? El arrepentimiento por haber dejado escapar una oportunidad tan increíble.
Esta situación es una de las que más dolor le pueden causar a una persona y más cuando son palabras inseguras. Lo que más duele en este puto mundo es ver como se aleja la persona a la que más quieres y por la que darías todo, con la que has compartido momentos y experiencias increíbles... Esperaría lo que hiciera falta, pero lo único que hago es hacer el ridículo. Pero bueno. Soy de esas que creen en las segundas oportunidades. Hoy es un punto y final. ¿Y mañana? Quien sabe... la vida da muchas vueltas.